Sí, sé que esto no tiene nada que ver con el tema del que se supone que trata el blog; pero en realidad í que lo hace porque es el punto y final de un apartado y gracias a él, empiezas otro.
En palabras de mi tutor Don Enrique Cerrillo Martín de Cáceres (Quique pa los amigos y/o contactos de whatsapp), he cerrado un círculo y un capítulo de mi vida.
Bien, pasemos a lo que nos ocupa.
Parece que fue ayer... y es que de hecho, casi lo fue (o podría decirse que lo era cuando empecé a escribir la entrada, lo que ocurre es que me quedé sopa) cuando yo, esta señorita, vestida de modo semi decente (no me puse el pack completo porque no quería vender seguros ni ganar juicios o presentar telediarios) según lo indicado por su tutor ya citado, portatil colgado al hombro y bolsa del Pull and Bear gigante en mano a modo de bolso, se dirigió a las diez y media a la parada de múltiples para coger el bus LC o RC que la llevase a la Facultad de Filosofía y Letras porque a las doce tenía la exposición de su trabajo Final de Máster en el Salón de Grados de dicha facultad.
Sí, hora y media antes, lo sé pero no sabía ni cuanto tiempo iba a tardar el bus en pasar el LC o el RC que me llevara hasta la facultad y además quería solucionar unos papeles, hacer fotocopias, pero sobre todo quería averiguar si íbamos a tener problemas con el proyector que debía engancharse a mi viejito pc y sobre todo, tiempo para mí e intentar calmar mis nervios crecientes.
De eso nada, aunque he de decir que mi grado de despiste y aislamiento interior fue tal que no me llevé el móvil y que, durante más de la mitad del trayecto de reprografía a secretaría en la Facultad de Filosofía y Letras, mi tutor estuvo a mi lado y ni me di cuenta. Hasta que me habló sí, y casi me da un chungo allí.
En ese primer contacto hablamos y podría decirse que planificamos nuestra estrategia antes de que me dijera que una de las miembros de mi tribunal, Ángela había pedido empezar antes y yo respondí que sí por supuesto, que cuanto antes empezara antes acabara.
Él se rió y cuando estuvimos en momento previo cigarrito al cual se nos unió Pablo Blanco, el secretario del MUI para su purito, también se rieron de mis comentarios de la previa. No sé por qué, supongo que la chispa que tengo cuando estoy nerviosa es la culpable de ello.
A las once y media subimos al salón de grados para preparar apaños: mi pc bien, el cargador fantástico y propio de mi pc sorprendentemente bien, el Prezi genial y... ¡alarma! el proyector no va.
No es que no fuese sino que no se traspasaba la imagen de la pantalla a la pared...
Nervios que reaparecen, sobre todo cuando empiezan a venir en ese momento los miembros de mi ribual; desvelándose así el pastel: miembros que no eran otros que Ángela, Julio Gómez Santa Cruz y ¿José María Fernández Corrales? ¿WTF? No es por desmerecer pero... no estaba muy relacionado con el tema de la epigrafía precisamente.
Superada la sorpresa inicial, finalmente vino Antonio de Conserjería y en un periquete como siempre, l solucionó.
Podíamos comenzar.
Pero antes, imaginaros el percal de la situación, y os lo digo sobre todo a aquellos que vayan a hacer TFM en la facultad; si os dan a escoger sitio, decid no al Salón de Grados. So bad...
Os diré por qué:
Primero tienes que llevarte tu propio PC, así que tienes que elegir sentarte o bien en una mesa (la cual buena parte ocupa el proyector) y eso en mi opinión da mala imagen (y no sé por qué me recordó a las taquígrafas de los juicios) o bien de pie en el atril; lugar donde debes colocar el portátil también a tu izquierda con lo que si llevas papeles de recordatorio o algo por el estilo, di adiós. Deberás hacerlo de memoria, como fue mi caso.
Además, tienes a tu derecha a tu tutor y a tu izquierda al tribunal; no enfrente.
Por otra parte, tienes que buscar el punto y lugar más adecuado para que ellos vean tu presentación; la cual aunque no te hayas currado mucho, la has hecho y eso merece un vistazo también.
Así que no sabes cuándo te están mirando a ti o no y sobre todo, que ellos pensarán que puedes estar leyendo el Power Point al tenerlo justo frente a ti.
Desventajas, everywhere.
Finalmente, a las 11: 50 (solo diez minutos antes de lo establecido de manera oficial) empezó mi lectura (que no sé por qué se llama lectura cuando en realidad sería una defensa... pero en fin) tras la apertura del acto en solemne ceremonia (tribunal y tutor puestos en pie para ello) y tal y como Cerrillo me dijo hasta la saciedad una y tres mil veces, no me excedí de tiempo y clavé los quince minutos pertinentes. Sin muchas trabas y titubeos, todo hay que decir.
Ahí llegó el momento que estaba esperando y temiendo con todo mi ser: el de los comentarios.
¿Por qué?
Porque pese a que no era novata en eso de los tribunales de Máster, aunque los nervios estaban pizca más o menos, en el anterior me putearon y de lo lindo. E incluso me dijeron que no sabía escribir así que... ya iba con malas vibraciones al sitio.
Para mi total sorpresa, los cuarenta minutos de comentarios (sí, cuarenta minutos) fueron más agradables que desagradables. Entre otras cosas me dijeron que les había gustado mucho la manera en que escribía (shock por el comentario del año anterior en ese momento), que les había resultado muy interesante y fácil de leer, y que también les había resultado llamativo pero agradable que me mojara en teorías y conclusiones y diese mi propia opinión más o menos contrastada, refutable y en acuerdo con la de ellos sobre los temas que he tratado.
Incluso, el presidente de mi tribunal, que resultó ser Fernández Corrales y no Julio como creía en un principio me dijo agradeciendo a mi tutor que había sido un honor y un privilegio la lectura y asistencia al tribunal porque era uno de los mejores trabajos de investigación que había leído en mucho mucho tiempo.
<3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3
Ahí mi mente rompió su momento de abstracción y esbocé una de mis mejores y más sinceras sonrisas de radiantidad (no sé si esa palabra existe) y me relajé totalmente.
Hubo cosas malas también, por supuesto como que utilicé el verbo errar y lo conjugué de mala manera o, y esto sí que me hizo mucha gracia que puse la palabra culo en vez de culto. xD xD.
Fue sin querer, lo juro porque no venía muy a colación en el texto que digamos...
Tras mi tiempo de réplica, que solo fueron cinco minutos porque tampoco había mucho más que decir, me pidieron amablemente que saliera porque el jurado tenía que deliberar. Y esto me recordó muy y mucho a Operación Triunfo o a El Número 1.
Y mi tutor y yo obedientemente, salimos.
Él intentó calmarme y, aunque estaba relajada, aún no se marchó de mí esa sensación de nerviosismo latente.
Eso sí,que lo olvidaba, yo agarré mi bolsa/bolso de Pull and Bear porque había una cosa que era vital que hiciese. Y esa no era otra que cambiarme de ropa, tal y como le expliqué a mi tutor; quien no creyó mis palabras de advertencia al respecto. Aquí quiero decir que no es que me cambiase entera, solo fue la camiseta.
No quiso creer lo que le había dicho y ese fue el motivo por el cual, se sorprendió muy y mucho cuando aparecí con una camiseta completamente distinta y mucho más colorida que la camisa blanca que había llevado hasta entonces, siendo ese el motivo por el cual tardé tan poco tiempo.
Aún así, nos estuvieron esperando aproximadamente otros diez minutos y, finalmente, nos llamaron de vuelta al salón.
Ese fue el momento más extraño de todos porque conforma íbamos avanzando el pasillo, los miembros del jurado se pusieron en pie con amplias sonrisas en el rostro.
Quedé desconcertada. De hecho giré la cabeza levemente para mirar a Cerrillo y preguntarle a qué venía eso porque sinceramente creí que en cualquier momento jurarían la Constitución en acto solemne o algo por el estilo.
Retomé mi posición tras el atril y, el presidente tomó la palabra para decir que: Reunidos los miembros del jurado en Acto Solemne de la Lectura del Trabajo de Fin de Máster titulado Panorámica religiosa de Augusta Emérita en la Facultad de Filosofía y Letras el día 27 de septiembre de 2013 a las 12: 00 y bla bla bla bla bla bla, es decir, extendiendo al máximo y todo lo que podía la frase, terminó diciendo que por unanimidad, habían decidido concederme la calificación de 10; sobresaliente, pero con opción a MATRÍCULA DE HONOR.
Mi mente tardó un segundo o puede que más en reaccionar y mis ojos se abrieron mucho mucho mucho.
No me lo podía creer.
Mi esfuerzo y mi "verano" habían merecido la pena.
Me sentía tan contenta... que no hay palabras para expresar mi grado de felicidad. Incluso pensé muy seriamente en dar un pequeño saltito de alegría pero... finalmente decidí que no era la mejor idea del mundo, frente a esas personas.
Me conformé tan solo con mirar a Cerrillo y éste, cómplice me guiño un ojo.
Después, como no podía ser de otra manera, nos fuimos a celebrarlo a cafetería e incluso Cerrillo insistió en que me tomase una cerveza con ellos. Aunque más tarde recordó que iba en ayunas y que no sería lo más recomendable para mí...Opté por un nestea...
Y socialicé; creo que demasiado porque acabé enterándome de cosas y detalles demasiado íntimas para una desconocida acerca de los vástagos(proyecto Cerrillo-Fernández) de mis profesores por lo que... no sé yo ese exceso de confianza; que por otra parte prefiero al trato diferencial de otras universidades, donde profesores y alumnos apenas si conocen el nombre de uno y otro.
Fue un rato muy agradable que culminó con que el profesor nos llevase al resto (Julio se marchó antes) a nuestras respectivas casas; sino hubiera comprado lambrusco sí o sí de celebración.
En su lugar, lo cambié por una bolsa de Risketos (pequeños placeres) y un trocito de Brownie; también porque mi estómago estaba y continuaba cerrado por lo que tenía que pasar justo un día después y que es el motivo principal por el cual he comenzado a escribir este blog.
Acepto todo tipo de comentarios y/o sugerencias con respecto a esta entrada y las siguientes.
Por cierto, en la próxima entrada relataré... ¡¡mi viaje!!
De eso nada, aunque he de decir que mi grado de despiste y aislamiento interior fue tal que no me llevé el móvil y que, durante más de la mitad del trayecto de reprografía a secretaría en la Facultad de Filosofía y Letras, mi tutor estuvo a mi lado y ni me di cuenta. Hasta que me habló sí, y casi me da un chungo allí.
En ese primer contacto hablamos y podría decirse que planificamos nuestra estrategia antes de que me dijera que una de las miembros de mi tribunal, Ángela había pedido empezar antes y yo respondí que sí por supuesto, que cuanto antes empezara antes acabara.
Él se rió y cuando estuvimos en momento previo cigarrito al cual se nos unió Pablo Blanco, el secretario del MUI para su purito, también se rieron de mis comentarios de la previa. No sé por qué, supongo que la chispa que tengo cuando estoy nerviosa es la culpable de ello.
A las once y media subimos al salón de grados para preparar apaños: mi pc bien, el cargador fantástico y propio de mi pc sorprendentemente bien, el Prezi genial y... ¡alarma! el proyector no va.
No es que no fuese sino que no se traspasaba la imagen de la pantalla a la pared...
Nervios que reaparecen, sobre todo cuando empiezan a venir en ese momento los miembros de mi ribual; desvelándose así el pastel: miembros que no eran otros que Ángela, Julio Gómez Santa Cruz y ¿José María Fernández Corrales? ¿WTF? No es por desmerecer pero... no estaba muy relacionado con el tema de la epigrafía precisamente.
Superada la sorpresa inicial, finalmente vino Antonio de Conserjería y en un periquete como siempre, l solucionó.
Podíamos comenzar.
Pero antes, imaginaros el percal de la situación, y os lo digo sobre todo a aquellos que vayan a hacer TFM en la facultad; si os dan a escoger sitio, decid no al Salón de Grados. So bad...
Os diré por qué:
Primero tienes que llevarte tu propio PC, así que tienes que elegir sentarte o bien en una mesa (la cual buena parte ocupa el proyector) y eso en mi opinión da mala imagen (y no sé por qué me recordó a las taquígrafas de los juicios) o bien de pie en el atril; lugar donde debes colocar el portátil también a tu izquierda con lo que si llevas papeles de recordatorio o algo por el estilo, di adiós. Deberás hacerlo de memoria, como fue mi caso.
Además, tienes a tu derecha a tu tutor y a tu izquierda al tribunal; no enfrente.
Por otra parte, tienes que buscar el punto y lugar más adecuado para que ellos vean tu presentación; la cual aunque no te hayas currado mucho, la has hecho y eso merece un vistazo también.
Así que no sabes cuándo te están mirando a ti o no y sobre todo, que ellos pensarán que puedes estar leyendo el Power Point al tenerlo justo frente a ti.
Desventajas, everywhere.
Finalmente, a las 11: 50 (solo diez minutos antes de lo establecido de manera oficial) empezó mi lectura (que no sé por qué se llama lectura cuando en realidad sería una defensa... pero en fin) tras la apertura del acto en solemne ceremonia (tribunal y tutor puestos en pie para ello) y tal y como Cerrillo me dijo hasta la saciedad una y tres mil veces, no me excedí de tiempo y clavé los quince minutos pertinentes. Sin muchas trabas y titubeos, todo hay que decir.
Ahí llegó el momento que estaba esperando y temiendo con todo mi ser: el de los comentarios.
¿Por qué?
Porque pese a que no era novata en eso de los tribunales de Máster, aunque los nervios estaban pizca más o menos, en el anterior me putearon y de lo lindo. E incluso me dijeron que no sabía escribir así que... ya iba con malas vibraciones al sitio.
Para mi total sorpresa, los cuarenta minutos de comentarios (sí, cuarenta minutos) fueron más agradables que desagradables. Entre otras cosas me dijeron que les había gustado mucho la manera en que escribía (shock por el comentario del año anterior en ese momento), que les había resultado muy interesante y fácil de leer, y que también les había resultado llamativo pero agradable que me mojara en teorías y conclusiones y diese mi propia opinión más o menos contrastada, refutable y en acuerdo con la de ellos sobre los temas que he tratado.
Incluso, el presidente de mi tribunal, que resultó ser Fernández Corrales y no Julio como creía en un principio me dijo agradeciendo a mi tutor que había sido un honor y un privilegio la lectura y asistencia al tribunal porque era uno de los mejores trabajos de investigación que había leído en mucho mucho tiempo.
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Ahí mi mente rompió su momento de abstracción y esbocé una de mis mejores y más sinceras sonrisas de radiantidad (no sé si esa palabra existe) y me relajé totalmente.
Hubo cosas malas también, por supuesto como que utilicé el verbo errar y lo conjugué de mala manera o, y esto sí que me hizo mucha gracia que puse la palabra culo en vez de culto. xD xD.
Fue sin querer, lo juro porque no venía muy a colación en el texto que digamos...
Tras mi tiempo de réplica, que solo fueron cinco minutos porque tampoco había mucho más que decir, me pidieron amablemente que saliera porque el jurado tenía que deliberar. Y esto me recordó muy y mucho a Operación Triunfo o a El Número 1.
Y mi tutor y yo obedientemente, salimos.
Él intentó calmarme y, aunque estaba relajada, aún no se marchó de mí esa sensación de nerviosismo latente.
Eso sí,que lo olvidaba, yo agarré mi bolsa/bolso de Pull and Bear porque había una cosa que era vital que hiciese. Y esa no era otra que cambiarme de ropa, tal y como le expliqué a mi tutor; quien no creyó mis palabras de advertencia al respecto. Aquí quiero decir que no es que me cambiase entera, solo fue la camiseta.
No quiso creer lo que le había dicho y ese fue el motivo por el cual, se sorprendió muy y mucho cuando aparecí con una camiseta completamente distinta y mucho más colorida que la camisa blanca que había llevado hasta entonces, siendo ese el motivo por el cual tardé tan poco tiempo.
Aún así, nos estuvieron esperando aproximadamente otros diez minutos y, finalmente, nos llamaron de vuelta al salón.
Ese fue el momento más extraño de todos porque conforma íbamos avanzando el pasillo, los miembros del jurado se pusieron en pie con amplias sonrisas en el rostro.
Quedé desconcertada. De hecho giré la cabeza levemente para mirar a Cerrillo y preguntarle a qué venía eso porque sinceramente creí que en cualquier momento jurarían la Constitución en acto solemne o algo por el estilo.
Retomé mi posición tras el atril y, el presidente tomó la palabra para decir que: Reunidos los miembros del jurado en Acto Solemne de la Lectura del Trabajo de Fin de Máster titulado Panorámica religiosa de Augusta Emérita en la Facultad de Filosofía y Letras el día 27 de septiembre de 2013 a las 12: 00 y bla bla bla bla bla bla, es decir, extendiendo al máximo y todo lo que podía la frase, terminó diciendo que por unanimidad, habían decidido concederme la calificación de 10; sobresaliente, pero con opción a MATRÍCULA DE HONOR.
Mi mente tardó un segundo o puede que más en reaccionar y mis ojos se abrieron mucho mucho mucho.
No me lo podía creer.
Mi esfuerzo y mi "verano" habían merecido la pena.
Me sentía tan contenta... que no hay palabras para expresar mi grado de felicidad. Incluso pensé muy seriamente en dar un pequeño saltito de alegría pero... finalmente decidí que no era la mejor idea del mundo, frente a esas personas.
Me conformé tan solo con mirar a Cerrillo y éste, cómplice me guiño un ojo.
Después, como no podía ser de otra manera, nos fuimos a celebrarlo a cafetería e incluso Cerrillo insistió en que me tomase una cerveza con ellos. Aunque más tarde recordó que iba en ayunas y que no sería lo más recomendable para mí...Opté por un nestea...
Y socialicé; creo que demasiado porque acabé enterándome de cosas y detalles demasiado íntimas para una desconocida acerca de los vástagos(proyecto Cerrillo-Fernández) de mis profesores por lo que... no sé yo ese exceso de confianza; que por otra parte prefiero al trato diferencial de otras universidades, donde profesores y alumnos apenas si conocen el nombre de uno y otro.
Fue un rato muy agradable que culminó con que el profesor nos llevase al resto (Julio se marchó antes) a nuestras respectivas casas; sino hubiera comprado lambrusco sí o sí de celebración.
En su lugar, lo cambié por una bolsa de Risketos (pequeños placeres) y un trocito de Brownie; también porque mi estómago estaba y continuaba cerrado por lo que tenía que pasar justo un día después y que es el motivo principal por el cual he comenzado a escribir este blog.
Acepto todo tipo de comentarios y/o sugerencias con respecto a esta entrada y las siguientes.
Por cierto, en la próxima entrada relataré... ¡¡mi viaje!!