First of all, he de decir que mi estado anímico y mental ha cambiado mucho y para bien desde la mitad de la mañana de hoy hasta estas horas. Y en ello ha tenido mucho que ver que tanto el padre como la niña pequeña (mi responsabilidad) me pidieran disculpas por lo de ayer y me reconocieran que la culpa no había sido mía.
Y también creo que ha contribuido mucho que me he preparado una tortilla de patatas para cenar hoy y mañana. ¡YUMMI YUMMI!
Ha mejorado tanto mi estado de ánimo que incluso no me he cagado en la madre, el padre o he mencionado a ninguno de los miembros de la familia del conductor que ha acelerado a propósito para empaparme entera y provocar que tuviera que ducharme antes de lo planeado por mí esta tarde.
Un sábado en el que bajé a Londres expresamente para ver un musical; cosa que recomiendo a todo aquel que tenga la oportunidad de hacerlo.
Quiero explicar que en Londres se suceden los musicales a lo largo de todo el año. Y basta echar un vistazo a los pósters del metro para ver cuáles son los que están en cartel o cuales son los que se van a estrenar. Cuanto más en febrero, que al parecer es el mes de los musicales.
Sin embargo, de entre la amplia y extensa gama de musicales que Londres me ofrecía, yo, dado mi caracter inusual y exótico, decidí irme por la rama asiática de los mismos y escoger un musical ambientado y basado en Bollywood; quienes, por si aún no lo saben después de conocerme a mí, es una de las industrias cinemátográficas de la India con base en la ciudad de Bombay; aunque en realidad, lo correcto sería llamarla Mumbai.
Pues bien, tras una serie de malentendidos y esperas con mi compañera de ruta y que además también es mi vecinita en el cacho cosa sitio este, llegamos al teatro con el tiempo justo para que el espectáculo diera comienzo.
Bien, dado que es un cine que me fascina, no puedo ser objetiva o tener nada malo que decir del espectáculo porque... ¡¡ME ENCANTÓ!!
E incluso he de decir que se me hicieron cortas las dos horas y media que duró. Eso sí, con intermission o intermedio incluido en el medio, como toda buena película del cine indio.
También he de decir que no es la primera vez que asistía a un espectáculo de este tipo porque el año anterior asistí en Cáceres a un espectáculo Bollywood titulado Bollywood: The Cabaret, protagonizado por Mistri. Espectáculo que también me gustó y que siempre quedará en mi memoria tanto por la compañía como por el apoteósico número final en forma de coreografía grupal de una de mis canciones vitales, el Chammak Challo de Ra. One. Sin embargo, ese espectáculo ha quedado un poco pobretón tras la contemplación de este segundo.
Máxime cuando la capacidad del teatro en London era del doble o, incluso por los propios decorados de uno y otro. Ni mencionar quiero ya el momento en que se nos ofrecía helado durante el espectáculo (había que pagar sí, pero eso siempre da un caché).
Pero es que incluso el argumento de los Merchants de Bollywood era mucho más cohesionado y razonable que el de Mistri.
¿Curiosidad? ¡No worries!
Yo os lo cuento ahora mismo:
La historia comienza en el desierto de Rajastán, en el templo de Shiva donde, Shantilal Merchant (un antiguo coreográfo de la industria de Bollywood) se dedica a enseñar la danza kathak o danza de los dioses. Es una de las últimas personas que se dedica a esta función y por eso teme que la tradición se muera.
Afortunadamente para él, no todo está perdido porque su nieta Ayesha, que además también es una de sus alumnas, podrá ser la siguiente en la dinastía que se dedique a enseñarla.
De ahí que sus sueños y esperanzas queden rotas y destrozadas para siempre cuando ésta le comunica que quiere ser coreógrafa en la industria del cine indio y le abandone.
Los sueños de Ayesha se cumplen y, pasados unos años se convierte en una de las coreógrafas más reputadas de toda la industria e incluso la prensa la llama "La Princesa del Romance"
Sin embargo, Ayesha no es feliz y sus sueños de grandeza bajo los focos del cine no brillan tanto como pensaba. Es entonces, cuando recuerda las palabras de su abuelo y, a través de un monólogo en flashback, la audiencia descubre cómo ha ido evolucionando la música y las películas dentro de la historia del cine indio.
Arrepentida, decide volver a su hogar para pedirle disculpas y perdón a su abuelo por su marcha. Sin embargo, Shantilal está gravemente enfermo y se ha convertido en un adicto al alcohol desde la marcha de su nieta. Tan gravemente enfermo se halla que, termina muriendo.
Por otra parte, este viaje no solo trae tragedias para Ayesha porque, también se reencontrará con Uday, su amor de la infancia. Un amor que vuelve a florecer y que concluye en forma de boda.
Gracias a la ayuda y el apoyo de su marido y de la gente tanto de Rajastán como de la industria del cine de Bollywood, decide volver a reabrir la escuela de danza del templo de Shiva. Pero esta vez lo hará bajo sus propios términos y condiciones y or tanto, decide mezclar lo antiguo con lo nuevo.
La mezcla de tradición e innovación llega a su punto álgido en el final del show cuando, representando la ceremonia de entrega de los premios Filmfare, donde Ayesha y su película están nominados y resultan finalmente ganadores, ésta ejecuta el número musical It`s the time to disco de la película Kal Ho Naa Ho (recomendadísimo su visionado) solo que en vez de hacerlo como en la película (o en otras palabras, basado en el estilo nuevo y actual) lo mezcla con el estilo antiguo en un remix que en mi opinión, hace ganar puntos y enteros a la canción original. (Una lástima que no lo encuentra por ningún lado porque ¡¡¡lo quiero para mi MP3!!! )
Aquí he de decir que todo el mundo se vino arriba con la canción y que acabamos poniéndonos de pie y palmeándola. Aunque no llegamos al estilo desatado y desenfrenado de algunas inglesas e indios. Eso sí, terminó por hacerse cansino la repetición continua de la misma.
Descrito el argumento, me gustaría hacer una reseña del elenco, así como de la música y las coreografías; partes bastantes importantes del espectáculo.
En cuanto al elenco, he de decir que ninguno era un actor de Bollywood conocido o popular mínimamente.
Decepción por este hecho aparte, se puede decir que había cuatro actores principales:
- AyeshaLa actriz que encarna a la protagonista del espectáculo se llama en realidad Carol Furtado (sí, como la cantante). Lo cierto es que cuando leí su nombre pensé... bueno... indio, indio, lo que se dice indio... no es. Sin embargo, cuando busqué y buceé en su biografía me enteré de que sí es India pero que posee antepasados portugueses. Dato que no debe´ria extrañar porque India en algunas partes fue colonia portuguesa hasta la inclusión de la misma en el Imperio Británico.
- Shantilal.
El actor que encarna a este personaje, que no es otro que el del abuelo de Ayesha lo protagoniza Joy Fernandes, un nuevo ejemplo de nomenclatura de la dominación portuguesa en India. No obstante, con este hombre fue mucho más fácil identificar su origen indio, ya que tenía un marcado acento al hablar. No obstante, su biogra´fia en interesante porque está graduado ni más ni menos que en química por la universidad de Mumbai y, si observas sus fotos de unos años acá hasta la actualidad, eres consciente de la enorme cantidad de peso que ha perdido.
-Happy Singh/Tony Bakhsi
El actor encargado de realizar la interpretación de dos personajes distintos: el narrador de la historia, un hombre con un enorma turbante y aún más grande bigote; fruto y representación estereotipada de los habitantes y lugareños de Rajastán y del mejor amigo gay de la protagonista, que casualmente también es dirección de cine de Bollywood, no es ni más ni menos que Satwinder Jaspal; aunque es conocido como Romy (sí, como la novia india de William Fog) y es un indio de pura cepa.Gran personaje, y en mi opinión imprescindible porque le daba los toques cómicos (sí eran chistes y comentarios fáciles) al espectáculo, lo cual era siempre de agradecer.
- Uday.
Sin duda, en mi opinión el personaje más prescindible de toda la obra. No porque no le deseo infelicidad amorosa a la prota, para nada. Sino para que veais la relevancia que podría tener, en ningún momento de la obra habló.Sé que es indio por el físico (Y ¡QUÉ FÍSICO POR DIOS! ¡OLE OLE OLE LA TABLETA DE ESTE HOMBRE!) y por el nombre del actor y bailarín que lo interpretó; Sushant Pujari, pero ahí se queda todo. No hay nada más que poder decir de él con la excepción de que baila muy bien.
MÚSICA/PERFORMANCES
Como en toda buena película de Bollywood, la musica no podía faltar.
Y dado que el espectáculo era una especie de recorrido y homenaje a la historia de este cine, la música debía ser parte indispensable, importante o mejor dicho, vital o indispensable.
No decepcionó.
Al menos en mi opinión, ya que mezcló danzas religiosas y tradicionales de toda la India con lo más florido y "semi actual" de Bollywood (cosa que agradezco porque en esos momentos yo me venía arriba del todo y me ponía a cantar aprovechando que la música estaba a todo volumen) Además, por otra parte crearon algunas canciones específicas para el show, lo cual terminó de darle el caché que tenía.
En definitiva, un espectáculo muy muy recomendable tanto si os gusta el mundo de los musicales o el cine de Bollywood, como si no, caso de mi vecina y acompañante; a la que también le encantó.
Puede que os preguntéis cómo sé tantas cosas del musical... La respuesta es bien sencilla: me compré el programa del mismo al acabar el show. =)
Gracias a a dicho programa descubrí que el título del musical (Merchants of Bollywood) no significaba Los Mercaderes de Bollywood, sino que los Merchants hacen referencia a un apellido familiar de suma importancia dentro de la industria. Así mismo, también descubrí que el guión del mismo está basado en parte en un hecho real ya que una de los miembros de la familia Merchant se llama Vaibhavi y es coreógrafa dentro de la industria. Muy buena agrego porque entre sus números musicales más famosos se hallan Nimbooda de Hum Dil De Chuke Sanam, algunas canciones de Lagaan (mi primera peli de Bollywood), el Dola Re Dola de Devdas o el Nach Baliye de Bunty Aur Bali (canción que bailan en el espectáculo).
Pues bien, el abuelo de esta Vaibhavi, cuyo nombre es Shri Hiralal fue un coreógrafo de los años dorados de Bollywood (50 y 60) apasionado también de la danza clásica y de oración a los dioses. Vaibhavi se metió en el mundo de la coreografía por seguir los pasos de sus pasos y, en cierto modo homenajearle. Pero... al señor Hiralal no le hacía mucha gracia que su nieta se metiese en el mundillo ya que no es un lugar para las mujeres indias decentes. ¿No os recuerda a algo que he contado recientemente?
He ahí.
Aunque eso no quita que buena parte de las cosas que he remitido aquí salgan de mi cabeza y mis recuerdos. Recuerdos que en algún punto quedaron shockeados como por ejemplo, el momento en que ofrecían como refrigerio en el intermedio del espectáculo helados.
¿HELADOS?
¿Really?
A ver, que el día no estaba frío pero hacía un airazo de la leche que provocaba que la sensación térmica descendiese bastante... por tanto, no era la "comida" más adecuada. ¿Dónde quedaron las clásicas patatuelas para picotear?
En resumen, puede que tal cantidad de palabras os aburran y os echen para atrás a la hora de leer de qué va el show; por eso, y como sé que una imagen vale más que mil palabras aquí os dejo un enlace del show, que si bien es antiguo, os ayudará a haceros una mejor idea.
Eso es todo por hoy.
ENJOY!