jueves, 6 de febrero de 2014

The Merchants of Bollywood

Hello everybody!!
First of all, he de decir que mi estado anímico y mental ha cambiado mucho y para bien desde la mitad de la mañana de hoy hasta estas horas. Y en ello ha tenido mucho que ver que tanto el padre como la niña pequeña (mi responsabilidad) me pidieran disculpas por lo de ayer y me reconocieran que la culpa no había sido mía.
Y también creo que ha contribuido mucho que me he preparado una tortilla de patatas para cenar hoy y mañana. ¡YUMMI YUMMI!
Ha mejorado tanto mi estado de ánimo que incluso no me he cagado en la madre, el padre o he mencionado a ninguno de los miembros de la familia del conductor que ha acelerado a propósito para empaparme entera y provocar que tuviera que ducharme antes de lo planeado por mí esta tarde.
En fin, dejando esos detalles aparte, me centro en el tema que voy a desarrollar en los siguientes párrafos del blog y que se corresponde y hace referencia a uno de los múltiples eventos que me sucedieron el fin de semana pasado. Concretamente al sábado en particular.
Un sábado en el que bajé a Londres expresamente para ver un musical; cosa que recomiendo a todo aquel que tenga la oportunidad de hacerlo.
Quiero explicar que en Londres se suceden los musicales a lo largo de todo el año. Y basta echar un vistazo a los pósters del metro para ver cuáles son los que están en cartel o cuales son los que se van a estrenar. Cuanto más en febrero, que al parecer es el mes de los musicales.
Sin embargo, de entre la amplia y extensa gama de musicales que Londres me ofrecía, yo, dado mi caracter inusual y exótico, decidí irme por la rama asiática de los mismos y escoger un musical ambientado y basado en Bollywood; quienes, por si aún no lo saben después de conocerme a mí, es una de las industrias cinemátográficas de la India con base en la ciudad de Bombay; aunque en realidad, lo correcto sería llamarla Mumbai.
Pues bien, tras una serie de malentendidos y esperas con mi compañera de ruta y que además también es mi vecinita en el cacho cosa sitio este, llegamos al teatro con el tiempo justo para que el espectáculo diera comienzo.
Bien, dado que es un cine que me fascina, no puedo ser objetiva o tener nada malo que decir del espectáculo porque... ¡¡ME ENCANTÓ!!
E incluso he de decir que se me hicieron cortas las dos horas y media que duró. Eso sí, con intermission o intermedio incluido en el medio, como toda buena película del cine indio.
También he de decir que no es la primera vez que asistía a un espectáculo de este tipo porque el año anterior asistí en Cáceres a un espectáculo Bollywood titulado Bollywood: The Cabaret, protagonizado por Mistri. Espectáculo que también me gustó y que siempre quedará en mi memoria tanto por la compañía como por el apoteósico número final en forma de coreografía grupal de una de mis canciones vitales, el Chammak Challo de Ra. One. Sin embargo, ese espectáculo ha quedado un poco pobretón tras la contemplación de este segundo.
Máxime cuando la capacidad del teatro en London era del doble o, incluso por los propios decorados de uno y otro. Ni mencionar quiero ya el momento en que se nos ofrecía helado durante el espectáculo (había que pagar sí, pero eso siempre da un caché).
Pero es que incluso el argumento de los Merchants de Bollywood era mucho más cohesionado y razonable que el de Mistri.
¿Curiosidad? ¡No worries!
Yo os lo cuento ahora mismo:
La historia comienza en el desierto de Rajastán, en el templo de Shiva donde, Shantilal Merchant (un antiguo coreográfo de la industria de Bollywood) se dedica a enseñar la danza kathak o danza de los dioses. Es una de las últimas personas que se dedica a esta función y por eso teme que la tradición se muera.
Afortunadamente para él, no todo está perdido porque su nieta Ayesha, que además también es una de sus alumnas, podrá ser la siguiente en la dinastía que se dedique a enseñarla.
De ahí que sus sueños y esperanzas queden rotas y destrozadas para siempre cuando ésta le comunica que quiere ser coreógrafa en la industria del cine indio y le abandone.
Los sueños de Ayesha se cumplen y, pasados unos años se convierte en una de las coreógrafas más reputadas de toda la industria e incluso la prensa la llama "La Princesa del Romance"
 Sin embargo, Ayesha no es feliz y sus sueños de grandeza bajo los focos del cine no brillan tanto como pensaba. Es entonces, cuando recuerda las palabras de su abuelo y, a través de un monólogo en flashback, la audiencia descubre cómo ha ido evolucionando la música y las películas dentro de la historia del cine indio.
Arrepentida, decide volver a su hogar para pedirle disculpas y perdón a su abuelo por su marcha. Sin embargo, Shantilal está gravemente enfermo y se ha convertido en un adicto al alcohol desde la marcha de su nieta. Tan gravemente enfermo se halla que, termina muriendo.
Por otra parte, este viaje no solo trae tragedias para Ayesha porque, también se reencontrará con Uday, su amor de la infancia. Un amor que vuelve a florecer y que concluye en forma de boda.
Gracias a la ayuda y el apoyo de su marido y de la gente tanto de Rajastán como de la industria del cine de Bollywood, decide volver a reabrir la escuela de danza del templo de Shiva. Pero esta vez lo hará bajo sus propios términos y condiciones y or tanto, decide mezclar lo antiguo con lo nuevo.
La mezcla de tradición e innovación llega a su punto álgido en el final del show cuando, representando la ceremonia de entrega de los premios Filmfare, donde Ayesha y su película están nominados y resultan finalmente ganadores, ésta ejecuta el número musical It`s the time to disco de la película Kal Ho Naa Ho (recomendadísimo su visionado) solo que en vez de hacerlo como en la película (o en otras palabras, basado en el estilo nuevo y actual) lo mezcla con el estilo antiguo en un remix que en mi opinión, hace ganar puntos y enteros a la canción original. (Una lástima que no lo encuentra por ningún lado porque ¡¡¡lo quiero para mi MP3!!! )
Aquí he de decir que todo el mundo se vino arriba con la canción y que acabamos poniéndonos de pie y palmeándola. Aunque no llegamos al estilo desatado y desenfrenado de algunas inglesas e indios. Eso sí, terminó por hacerse cansino la repetición continua de la misma.

Descrito el argumento, me gustaría hacer una reseña del elenco, así como de la música y las coreografías; partes bastantes importantes del espectáculo.
En cuanto al elenco, he de decir que ninguno era un actor de Bollywood conocido o popular mínimamente.
Decepción por este hecho aparte, se puede decir que había cuatro actores principales:
- Ayesha
La actriz que encarna a la protagonista del espectáculo se llama en realidad Carol Furtado (sí, como la cantante). Lo cierto es que cuando leí su nombre pensé... bueno... indio, indio, lo que se dice indio... no es. Sin embargo, cuando busqué y buceé en su biografía me enteré de que sí es India pero que posee antepasados portugueses. Dato que no debe´ria extrañar porque India en algunas partes fue colonia portuguesa hasta la inclusión de la misma en el Imperio Británico.







- Shantilal.
El actor que encarna a este personaje, que no es otro que el del abuelo de Ayesha lo protagoniza Joy Fernandes, un nuevo ejemplo de nomenclatura de la dominación portuguesa en India. No obstante, con este hombre fue mucho más fácil identificar su origen indio, ya que tenía un marcado acento al hablar. No obstante, su biogra´fia en interesante porque está graduado ni más ni menos que en química por la universidad de Mumbai y, si observas sus fotos de unos años acá hasta la actualidad, eres consciente de la enorme cantidad de peso que ha perdido.



-Happy Singh/Tony Bakhsi
El actor encargado de realizar la interpretación de dos personajes distintos: el narrador de la historia, un hombre con un enorma turbante y aún más grande bigote; fruto y representación estereotipada de los habitantes y lugareños de Rajastán y del mejor amigo gay de la protagonista, que casualmente también es dirección de cine de Bollywood, no es ni más ni menos que Satwinder Jaspal; aunque es conocido como Romy (sí, como la novia india de William Fog) y es un indio de pura cepa.
Gran personaje, y en mi opinión imprescindible porque le daba los toques cómicos (sí eran chistes y comentarios fáciles) al espectáculo, lo cual era siempre de agradecer.


- Uday.
Sin duda, en mi opinión el personaje más prescindible de toda la obra. No porque no le deseo infelicidad amorosa a la prota, para nada. Sino para que veais la relevancia que podría tener, en ningún momento de la obra habló.
Sé que es indio por el físico (Y ¡QUÉ FÍSICO POR DIOS! ¡OLE OLE OLE LA TABLETA DE ESTE HOMBRE!) y por el nombre del actor y bailarín que lo interpretó; Sushant Pujari, pero ahí se queda todo. No hay nada más que poder decir de él con la excepción de que baila muy bien.




MÚSICA/PERFORMANCES

Como en toda buena película de Bollywood, la musica no podía faltar.
Y dado que el espectáculo era una especie de recorrido y homenaje  a la historia de este cine, la música debía ser parte indispensable, importante o mejor dicho, vital o indispensable.
No decepcionó.
Al menos en mi opinión, ya que mezcló danzas religiosas y tradicionales de toda la India con lo más florido y "semi actual" de Bollywood (cosa que agradezco porque en esos momentos yo me venía arriba del todo y me ponía a cantar aprovechando que la música estaba a todo volumen) Además, por otra parte crearon algunas canciones específicas para el show, lo cual terminó de darle el caché que tenía.

En definitiva, un espectáculo muy muy recomendable tanto si os gusta el mundo de los musicales o el cine de Bollywood, como si no, caso de mi vecina y acompañante; a la que también le encantó.

Puede que os preguntéis cómo sé tantas cosas del musical... La respuesta es bien sencilla: me compré el programa del mismo al acabar el show. =)
Gracias a a dicho programa descubrí que el título del musical (Merchants of Bollywood) no significaba Los Mercaderes de Bollywood, sino que los Merchants hacen referencia a un apellido familiar de suma importancia dentro de la industria. Así mismo, también descubrí que el guión del mismo está basado en parte en un hecho real ya que una de los miembros de la familia Merchant se llama Vaibhavi y es coreógrafa dentro de la industria. Muy buena agrego porque entre sus números musicales más famosos se hallan Nimbooda de Hum Dil De Chuke Sanam, algunas canciones de Lagaan (mi primera peli de Bollywood), el Dola Re Dola de Devdas o el Nach Baliye de Bunty Aur Bali (canción que bailan en el espectáculo).
Pues bien, el abuelo de esta Vaibhavi, cuyo nombre es Shri Hiralal fue un coreógrafo de los años dorados de Bollywood (50 y 60) apasionado también de la danza clásica y de oración a los dioses. Vaibhavi se metió en el mundo de la coreografía por seguir los pasos de sus pasos y, en cierto modo homenajearle. Pero... al señor Hiralal no le hacía mucha gracia que su nieta se metiese en el mundillo ya que no es un lugar para las mujeres indias decentes. ¿No os recuerda a algo que he contado recientemente?
He ahí.
Aunque eso no quita que buena parte de las cosas que he remitido aquí salgan de mi cabeza y mis recuerdos. Recuerdos que en algún punto quedaron shockeados como por ejemplo, el momento en que ofrecían como refrigerio en el intermedio del espectáculo helados.
¿HELADOS?
¿Really?
A ver, que el día no estaba frío pero hacía un airazo de la leche que provocaba que la sensación térmica descendiese bastante... por tanto, no era la "comida" más adecuada. ¿Dónde quedaron las clásicas patatuelas para picotear?
En resumen, puede que tal cantidad de palabras os aburran y os echen para atrás a la hora de leer de qué va el show; por eso, y como sé que una imagen vale más que mil palabras aquí os dejo un enlace del show, que si bien es antiguo, os ayudará a haceros una mejor idea.
Eso es todo por hoy.
ENJOY!









miércoles, 5 de febrero de 2014

¡Vaya semanita!

Hello everybody!
Os saludo con mi habitual tono de alegría y felicidad por pura cortesía la verda porque no estpy para nada alegre y/o feliz.
¿La razón o le motivo? No es por el dolor de la mordedura del perro o la vacuna del tétanos, no.
Ahora es una razón psicologica,
Los que me conocen bien saben que soy una persona que se come mucho la cabeza cuando las cosas ocurren y que no soy para nada del tipo que las deja estar.
Y hoy ha sucedido algo así.
Mi hostmam, Heather, está muy decepcionada conmigo porque soy muy irresponsable.
¿Por qué?
Os pongo en antecedentes.
Amy, mi hostmum, tiene once años.
Sí, es mayor, y necesita una aupair al parecer.
Pero a su vez es independiente. O mejor dicho, quiere y pretende serlo.
Y sus padres, prefectamente conscientes de que al año que viene ya va a ir al instituto le han comenzado a dar libertad y mayor independencia de mi persona.
¿El problema?
Que parece que ha decidido tomársela toda de una vez.
Hoy era el primer día que no tenía que ir a recogerla y por tanto, tal y como se me dijo perfectamente claro, no he ido. En su lugar me he quedado planchando las escasas prendas de ropa que me corresponden en casa.
Aquí he de hacer un inciso y explicar cómo estaba el tiempo hoy en Digswell: ha llovido todo el día y hace un vientazo huracanado de los que dan miedito.
Pues bien, Murphy, en su infinita sapiencia, ha decidido que la hora que más fuerte debía ponerse a llover era justo cuando Amy acababa el colegio. Como esta niña tiene la cabeza en cualquier parte, se le ha olvidado el paraguas. Por tanto, no me he preocupado cuando ha pasado tiempo y han dado las cuatro y cuarto y no había llegado porque hasta esa hora ha estado lloviendo fuerte y podía haber estado esperando en el colegio a que escampase.
Además de que por otra parte, nadie me ha dicho que tenía actividades extraescolares o algo que hacer después de clases por lo que a tardanza era normal y en mi opinión, entendible.
Aún así me he preocupado.
Mucho más cuando vi que eran las cuatro y media y no había llegado, porque no se tarda tanto desde la casa al colegio. 15 min máximo incluso si vas de cháchara continua y paso relajado.
En ese momento, decidí salir e ir al colegio para saber qué pasaba y demás.
He ido pero allí no había ni Perry.
Pues bien, en el camino de vuelta he llamado a Heather para preguntarle si ella sabia donde estaba Amy y me ha dicho que en una actividad extraescolar en otra escuela.
Yo me he enfadado porque no me lo habían dicho y también me he preocupado en mi fuero interno ya que, me daba la sospecha de que me iba a levar una bronca por este motivo cuando regresara a casa.
Y asi ha sido.
Mis sospechas eran ciertas.
Algo se avecinaba cuando he entrado en la cocina para saludar y no me han respondido. Ni siquiera Nick con su clásico Are you allright? que ya me da risa.
Sin embargo, he tenido la certeza completa cuando he entrado en el salón para desearle a Heather buenas noches porque quería subirme a mi cuarto para ver mi capítulo semanal de Pequeñas Mentirosas, cosa que pienso hacer en cuanto acabe de escribir este post y me desahogue por completo.
He entrado y me ha preguntado que qué había pasado esta noche.
Le he dado mi versión de los hechos siendo completamente sincera (para qué mentir por otra parte) e incluso le he comentado que le he comentado a una amiga que tenía miedo de que pudieran estar enfadados conmigo. Ahí se ha soltado y me ha dicho que sí, que lo ha estado.
Porque he sido muy irresponsable en lo que al cuidado de Amy se refiere esta tarde.
No se ha centrado en que su hija no me ha dicho nada, en que el colegio ha autorizado a otro padre a que la recoja sin su consentimiento para trasladarla a otro centro sin su permiso o en que este no haya avisado para confirmar.
No.
La culpa ha sido sola y enteramente mía por llamarles demasiado tarde, después de haber ido en persona al colegio para cerciorarme recalco, ya que "cualquier cosa podía haberle podido pasar"
Es injusto.
En realidad es muy injusto.
Vale, a lo mejor debía haber ido antes, lo asumo y por ello, les he pedido disculpas, pero creo que también es muy importante prestarle atención al resto de circunstancias de la situación. (Incluso me atrevería a decir y seguro que no me quemo la mano, que Kate la mayor, ha exagerado un poco la situación porque la he escuchado hablar por teléfono cuando he regresado a casa para coger una cosa que se me había olvidado).
Me he sentido muy culpable conmigo misma, lo cual demuestra que de buena que soy, soy tonta porque si bien tengo parte de culpa, no es la inmensa mayoría de la misma en esta situación.
Y sigo siendo tonta porque la culpabilidad persiste dentro de mí.
Aunque ahora eso sí, se está entremezclando con un señor cabreo monumental de los que me hacen tener ganas de quemar Troya y Roma juntas  en la misma noche.
En resumen, no sé cómo me siento ahora mismo. Aunque he de decir que mucho más desahogada.
Consecuencias al respecto:
- Tengo un último voto de confianza con ellos.
- Tengo que ir de nuevo a recoger a Amy a diario a la salida del colegio, para "volver a preocuparme por su seguridad".
- Y lo tercero, más importante y que es en realidad lo que más me preocupa... ¿cobraré a finales de esta semana?
Hecha un mar de dudas y de sentimientos me despido por hoy.
¡Hasta mañana!
¿Buenas noches?
No creo para mí, hoy toca noche de dar vueltas a la cabeza...


martes, 4 de febrero de 2014

Rebajas, aquí y allí.

Hello everyone!
Bueno, hoy sí que sí voy a hablar del tema que tenía que haber tratado ayer pero que por circunstancias ajenas y caninas a mí,no pude.
Ese tema no era otro que las rebajas.
Unas rebajas que aquí ya han concluido.
De hecho, lo hicieron el día 1 de febrero, claro que aquí empezaron bastante antes.
Y cuando digo bastante, digo el 26 de diciembre.
Y, por otra parte, aquí las rebajas no son dos veces al año; pues continuamente ponen artículos rebajados.
Es aquí cuando quiero hacer un inciso y comentar como es debido el post; cuando digo rebajado no quiero decir barato o que esté bien de precio, porque rotundamente no es cierto.
Ventajas y desventajas de vivir a 20 minutos de Londres.O lo que es lo mismo, es una "ciudad" (o más bien, en una urbanización a las afueras de una ciudad) dormitorio de Londres: los precios.
Y es precisamente por esa razón, por la que en mi opinión,todo es demasiado caro.
O puede que mi salario (cuanto más ahora, después de la reducción) tampoco dé para mucho que gastar en estas tiendas británicas. Ahora que lo pienso, lo más razonable es una conjunción de ambas...
Y por otra parte, la ropa de aquí no es precisamente bonita... Además de que, ya que estamos aquí no vamos a ir a visitar las tiendas de España tipo Bershka, H&M, Pull and Bear... no.
Debemos centrarnos en las británicas.
¿Resultado?
Bastante decepcionante la verdad.
A estas alturas yo, la reina de los montones y las gangas después de mucho rebuscar, estaría en las tiendas en busca y captura de aquellas prendas que valiesen tres eurillos o precio similar.
Pero eso no quiere decir que no haya aprovechado algo las rebajas aquí porque ¡Dios bendiga Primark!
Primark.
Una tienda que podría decirse que he "arrasado" en rebajas.
Aunque en mi defensa, salvo una camiseta monísima de nueva colección, mis rebajas de Primark han sido básicos y fondos de armario.
Incluyendo un precioso vestido vaquero por... ¡¡DOS POUNDS!!
No obstante, y pese a gangas de ese tipo... si he de elegir y decidirme por alunas rebajas, me quedo sin duda con las españolas.
¡¡YO QUIERO IR DE REBAJAS!!
Eso es todo por hoy.

lunes, 3 de febrero de 2014

Great mornings, ñga afternoons and PUTA MIERDA evenings!

Hello everyone!
Si sois mínimamente inteligentes o atentos, os daréis cuenta que hoy no cuento con el mejor estado de ánimo del mundo. Todo tiene un por qué.
Y en mi caso un por qué perfectamente comprensible.
Pero os enteraréis en las siguientes líneas.
Hoy en teoría debería haber hablado de cómo he vivido las rebajas en uno u otro lugar. O relatar acerca del fantástico espectáculo musical bollywoodiense al que asistí el sábado pasado, o incluso por qué no, hablar de la excelente noticia de la que me he enterado esta mañana y a la cual ya me he puesto en tarea.
Mucho tendrían que cambiar las cosas para que decidiera cambiar el tema sobre el que hablar. O debería ser algo con carácter urgente.
Y he aquí que así ha sido.
Precisamente es de urgencias de donde vengo.
¿Por qué?
No es porque esté enferma, lo puedo asegurar; que ya para eso me cuido yo, sino porque... ¡tachán tachán!
¡Un perro me ha mordido en la pierna!
Iba yo caminando tranquilamente esta mañana tranquilamente dirección Welwyn Garden City para ingresar dinero en mi banco, justo como hago semanalmente cuando... un perro (o mejor dicho, un puto chucho) me ha mordido en la parte posterior del muslo. Incluso yendo con correa.
El dueño se ha girado y le ha costado la vida decirme sorry, pero yo no le he perdonado. De hecho, he soltado bastantes improperios en castellano.
He llegado a casa y le he explicado la situación a mi hostdad que, afortunadamente, hoy descansaba y el pobre hombre ha flipado. Pero más he flipado yo cuando me la he limpiado y comenzó a sangrar.
En este punto del texto, es conveniente reseñar que me pongo muy nerviosa cuando veo mi propia sangre, no me importa la de los demás, pero la mía es mía y punto.
Bueno, me he puesto nerviosa en grado máximo por la sangre y porque he empezado a pensar que a lo mejor el perro no estaba vacunado (dadas las pintas del dueño) y que podía tener la rabia. Además de que no estoy segura de si estoy vacunada del tétanos (creo que sí, pero a saber...) así que me ha entrado un sofocón y me he puesto a llorar delante del pobre hombre, que no sabía qué hacer o decir para consolarme).
Me he puesto a hablar con el de urgencias por teléfono y me he puesto de mala leche porque hacía preguntas tontas en mi opinión y me ha hecho perder el tiempo para al final decirme que debería ir al centro de salud más cercano porque seguro que allí sería atendida mejor. En fin, un listo...
Y allá que he ido...para nada porque no atienden Emergency surgeries hasta las cuatro. Y solo una hora.
Así que me ha tocado volver.
He vuelto y, afortunadamente, no es grave ni profunda.
Tampoco me duele una barbaridad, pero sí que es molesta. Para que me entendáis, es como si alguien me estuviera clavando agujas en la pierna de forma permanente.
Diagnóstico final:
Lavar con agua caliente y sal cinco veces al día como mínimo durante lo que queda de semana y tener esta zona de la pierna en alto cuando esté sentada o, si duermo boca arriba (no es el caso). Ya si me duele más y eso, pasamos a los medicamentos.
¡Ah sí! Y bueno, también me he traído de recuerdo para casa, una vacuna del tétanos en el brazo izquierdo; con el consecuente sangrado y dolor acompañando dicha acción.
¿Qué atracción ejercerán las agujas de ese sitio hacia mi cuerpo que cada vez que voy siempre me acaban pinchando? Me siento como La Bella Durmiente en el cuento; por más que intente evitarlo, el pinchazo me lo llevo.
Eso sí, tampoco ha sido todo malo o pésimo.
De hecho, he sacado varias conclusiones de todo esto:
1. La primera de todas es que, si hay una mínima posibilidad de que algo inusual o tonto pase, tengo todas las papeletas de la rifa para que me acabe tocando a mí.
2. La segunda es que, gracias a esta situación, he practicado my speaking tasks. Incluso le he puesto un título: How to practice vocabulary on the Bridge Cottery Nursery.
3. Y la tercera y más importante:
WHO LETS THE DOGS OUT?!?!?!?!
Eso es todo por hoy.
See you tomorrow! Espero que con mejores nuevas y sin dolor alguno
Crossing fingers!