martes, 14 de enero de 2014

Página 14: Streetdance y demás cosas varias...

He aqui el segundo post o la segunda peripecia del día; en realidad, ésta deberia haber sido la única de hoy pero como el blogger está como un pie... me veo en las que me veo.
En fin, dejando a un lado mis desavenencias con las nuevas tecnologías...
Hoy he descubierto que tengo un talento innato para la danza y el deslizamiento.
¿Cómo? O ¿por qué?
Porque precisamente eso ha sido lo que he hecho en el camino de vuelta desde el instituto de la hermana mayor hasta mi casa.
Sí, habéis leído bien; instituto y no colegio.
Hoy, en exclusiva he retomado antiguos hábitos de acompañamiento aupariense y he ido con mi hostgirl hasta el instituo de la hermana porque tenían que asistir a una práctica de ciencias.
Me ha venido bien el paseíto mañanero, no solo porque he podido disfrutar del solecito (Que también) sino porque he podido descubrir una nueva posible vía de peatonaje, ya que nunca había cominado por ahí antes.
Y bueno, caminar es un decir, porque gracias al fresquete nocturno que hace por estas tierras las carreteras, cristales y todo en general se hiela. Y mucho.
Consecuencia lógica: que por las mañanas (cuanto más ahora que amanece más tarde) y por mucho sol que haya, el hielo no se ha ido. ¿Qué pasa?
que a excepción de las botas de agua (que la gente no suele ponerse en días tan fantásticos como los de hoy) el resto de los zapatos se deslizan ante la falta de agarre.
Como mis zapatillas.
De ahí que haya estado todo el camino de vuelta deslizándome por las "aceras" mientras rezaba por no caerme o pillar suelo.
Lo positivo de la situación es que por una vez me ha venido bien llevar los cascos porque a cualquier observador ajeno de la escena de la que era protagonista podría habérsele ocurrido que se me había ido la pinza en un momento y estaba bailando.
Finalmente, he llegado a casa, sana , salva y sin desperfectos. Y lo suficientemente loca como para aventurarme a dar otro paseo mañanero.
Eso sí, fue al mediodía y cuando el sol estba en lo más alto.
Eso hubiera sido todo por hoy... sino llega a ser porque hoy he visto a mi hostdad cabreado en todo el sentido de la expresión...
Con la niña a quien la falta de sueño no le sienta nada bien, por cierto.
Me he acojonado hasta yo, y eso que escuchaba las voces desde la lejanía y la conversación me llegaba a retazos.
Nota mental:
NO CABREAR A NICK.
NEVER EVER

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